Sobre mí
Observar → Empaparme → Macerar → Experimentar → Filtrar → Decidir
¿Cómo he acabado aquí?
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Empecé dibujando
Mucho antes de pensar en marcas, campañas o dirección de arte, ya estaba haciendo cosas con las manos.
A los 6 años pinté mi primer cuadro al óleo: los girasoles de Van Gogh. No sabía muy bien qué quería hacer con mi vida, pero sí sabía que me gustaba crear.
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Encontré el diseño
Primero me fui a Barcelona a estudiar Asesoría de Imagen Personal. Por aquel entonces ni siquiera sabía que existía el diseño gráfico. Cuando llegó, descubrí que detrás de una imagen podía haber mucho más que algo bonito: una idea, una estrategia, una intención y una historia.
Desde entonces he pasado por fotografía, agencias, marketing, branding, ilustración, motion, campañas y producto — sectores y proyectos muy distintos. Durante mucho tiempo pensé que esa mezcla era dispersión; ahora creo que es una de mis herramientas.
Con el tiempo entendí que lo que realmente me interesaba no era hacer una cosa concreta, sino conectar cosas: una idea, una imagen, una historia, una marca, una emoción. Y ahí apareció la dirección de arte.
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Y sigo aquí
Con más experiencia, pero con la misma curiosidad. Todavía explorando. Todavía aprendiendo. Todavía haciendo preguntas.
Y, probablemente, todavía sin tener muy claro qué será lo siguiente. Y me gusta que sea así.
Cosas que me gustan
- Bailar. De todos los estilos. Con ritmo, sin ritmo, o inventándome uno por el camino.
- Sentarme en un banco a mirar a la gente e imaginarme sus vidas.
- La música que hace que me mueva sin darme cuenta.
- Un café y una libreta.
- Caminar sin tener demasiada prisa.
- El mar.
- Encontrar una combinación de colores inesperada.
- Los objetos cotidianos bien diseñados.
- Una conversación que se alarga más de lo previsto.
- Los huevos benedictinos.
- Las ideas que aparecen cuando no las estás buscando.
- Las conversaciones absurdas que acaban en carcajadas.
- Y esa sensación de: “Espera… ¿y si probamos esto?”
Cosas que no me gustan tanto
- Diseñar porque “hay que poner algo”.
- El “hazlo más moderno”.
- Las reuniones que podrían haber sido un email.
- Hacer siempre lo mismo porque siempre se ha hecho así.
- Tener una idea y no apuntarla.
- Que una marca tenga mil valores y ninguno se note.
- El diseño sin intención.
- Los pantalones de cuero.
- Las cosas demasiado serias.
- La gente que repite lo mismo una y otra vez.
- La infusión de frutos del bosque.
- Planchar.





